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El arquetipo del héroe es de enorme peso dentro del mito, pues como lo señala el profesor Julio Amador a través de la dimensión ontológica del mito, el héroe es el portador de la causa, es quien encarna las pruebas y el paso obligado por estas. Es entonces cuando se comprende que a través de la figura heroica, el individuo se puede adentrar al mito y su relato, pues al identificarse con el héroe a nivel simbólico, él mismo es quien vive la aventura y es por eso que cuando el héroe vence todos los males y regresa la paz al reino, el observador encuentra satisfacción.

El héroe es el elemento que permitirá desarrollar la historia de un mito. En todas las comunidades  humanas  existen relatos  donde se puede identificar  al héroe, aunque es importante decir que dicha figura no siempre va acompañada de una señalización obvia y literal, porque este personaje vive múltiples facetas y se presenta  dentro de su aventura  de maneras  insospechadas,  de modo que no siempre se encontrará el mito del héroe de manera simple y llana; a decir verdad, existe una complejidad característica a este respecto, pues dicho mito se presenta de múltiples formas, sobre  diversos soportes  de comunicación  y bajo distintos contextos culturales. Sin embargo, esto no lo exenta de ciertos temas, figuras y símbolos detectables en todos los relatos míticos. Esto ocurre así debido a que el ser humano, el ser simbólico, encierra en sí mismo una configuración que no se puede explicar de manera dura o racional, sino más bien a través del arte y las imágenes oníricas, de la poesía y la música, lenguajes que llegan desde nuestro subconsciente, que nos hablan en sueños, que nos permiten identificarnos con las figuras arquetípicas no importa en qué parte del mundo se esté.

En el libro El Héroe de las mil caras, Joseph Campbell propone los rasgos más característicos dentro de la mítica del héroe y su aventura, a partir de un estudio de relatos mitológicos de diferentes culturas alrededor del mundo:

“El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado, o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura. Allí encuentra la presencia de una sombra que cuida el paso. El héroe puede derrotar o conciliar esta fuerza y entrar vivo al reino de la oscuridad (batalla con el hermano, batalla con el dragón; ofertorio, encantamiento), o puede ser muerto por el oponente y descender a la muerte (desmembramiento, crucifixión). Detrás del umbral, después, el héroe  avanza  a través  de  un mundo  de fuerzas  poco familiares  y sin embargo  extrañamente íntimas, algunas de las cuales lo amenazan peligrosamente (pruebas), otras le dan ayuda mágica (auxiliares). Cuando llega al nadir del periplo mitológico, pasa por una prueba suprema y recibe su recompensa. El triunfo puede ser representado como la unión sexual del héroe con la diosa madre del mundo (matrimonio sagrado), el reconocimiento del padre – creador (concordia con el padre), su propia divinización (apoteosis) o también, si las fuerzas le han permanecido hostiles, el robo del don  que  ha  venido  a  ganar  (robo  de  su  desposada,  robo  del  fuego);  intrínsecamente  es  la expansión de la conciencia y por ende del ser (iluminación, transfiguración, libertad). El trabajo final es el del regreso. Si las fuerzas han bendecido al héroe, ahora éste se mueve bajo su protección

(emisario); si no, huye y es perseguido (huida con transformación, huida con obstáculos). En el umbral  del  retorno,  las  fuerzas  trascendentales  deben  permanecer  atrás;  el  héroe  vuelve  a emerger  del  reino  de  la  congoja  (retorno,  resurrección).  El  bien  que  trae  restaura  al  mundo elíxir).”

Joseph Campbell explica en su libro que no se debe ver al mito del héroe de manera lineal, ya que es tan rico y extenso el aprendizaje del héroe a lo largo de   su  travesía,   que   los   elementos   que   caracterizan   la  aventura   pueden presentarse  en  distintos  momentos  de  la  historia  y  bajo  diferentes  formas simbólicas. La aventura del héroe no tiene por qué seguir al pie de la letra los eventos y pruebas que aquí se plantean. Eso es lo que enriquece cada relato.

De acuerdo con esta teoría la aventura heroica se puede resumir de la siguiente manera:47

a)  Llamado a la aventura. Existe un evento a través de una señal, que obliga al héroe a dejar los límites de su realidad para internarse en lo desconocido (otro reino, otro mundo). Se caracteriza también por la iniciación a la aventura con la ayuda de un mago, sabio o guía.

b)  Umbral de la aventura. El héroe encuentra al guardián del primer umbral quien lo pone a prueba. Éste personaje puede ser un enemigo a vencer (persona, dragón, monstruo), un potencial aliado, un maestro que dote de beneficios tales como información importante para cumplir la misión o el obsequio de un objeto de poder.

c)  Pruebas auxiliares. Se puede recibir ayuda mágica a través de un objeto de poder o del favor de un dios.

d)  Huída. El héroe se enfrenta a la prueba máxima. Obtiene lo que busca, reivindica su nombre o el de su linaje, salva a su amada. Emprende el

regreso a su mundo, el cual se puede presentar como resurrección.