nn

Los trabajos que ellos exhibieron en sus distintas exposiciones fueron los mismos que décadas después la crítica elogiaría relevadamente. Mujer y perro – 59KBSorprende hoy en día el trabajo cotidiano de los Vargas, compilados de distintas fuentes, también se exhiben como primicia en esta muestra, mediante fotografías de formato pequeño, que demuestran una calidad estética constante, sin altibajos, nada frecuente en la fotografía de aquella época. Coqueto sombrero – 50KBSus virajes al sepia, azul cobalto, rojo y todas sus gamas y matices pueden calificarse de extraordinarios; la pulcritud de la impresión traduce equilibrio perfecto de la luz, un pleno dominio del laboratorio. En este importantísimo campo complementario, los Vargas fueron verdaderos maestros. Su relación con los medios de información fotográfica, estuvo permanentemente actualizada, como pudo apreciarse en los vestigios de la biblioteca que dejaron. Retrato – 63KBEl cosmopolitismo que se atribuye a los Vargas no se debió a los viajes

realizados (mediante la información recabada a la fecha, los Vargas sólo viajaron a Bolivia).

Creemos no exagerar al afirmar que su espíritu universal se basó, exclusivamente, en una permanente búsqueda del conocimiento humanístico como lo reflejan los libros encontrados. A partir de 1920 la fama de los Vargas se acentúa. Lunar – 48KBSus retratos aparecen, reiteradamente, en la primera revista latinoamericana especializada: ‘Correo Sudamericano de Fotografía’, ‘El Mundo Gráfico’ de La Habana los reproduce, también, con entusiasma. En el Perú, las revistas “Mundial” y “Variedades”’ publican y comentan su obra.

Sus fotos ilustraron también diversos libros de variada índole, algunos sobre arquitectura e historia.Sensual – 55KB En 1925 fueron invitados por la comisión organizadora del Primer Salon de Arte Fotográfico de Buenos Aires.

Con motivo del centenario de la Independencia de Bolivia se realiza una gran feria a nivel continental. En el ámbito artístico, la representación peruana fue organizada nada menos que por José Sabogal, entre los participantes de todos los países sudamericanos los Vargas fueron ganadores del Gran Premio de Honor y Medalla de Oro. En 1928, fueron invitados e intervinieron en la Exposición Iberoamericana de Sevilla.